Estaban cenando alegremente cuando tocaron el timbre, Julieta venía con el corazón en la mano. Hugo se levantó rápidamente
-señorita Julieta qué gusto verla, pase tome asiento mientras aviso que llegó-
Hugo nervioso y ansioso entró al comedor
-don Guillermo ha llegado-
-¿A llegado quién?- pregunto Georgina
-la señorita Julieta-
Georgina se levantó de la mesa de inmediato, al igual que Kate, los niños y su tía. Guillermo se quedó sentado paralizado, había esperado tanto volver a verla y ahora no sabía qué hacer.
-¡¡tía, tía!!- los niños corriendo se abalanzaron contra ella y la abrazaron
Ellos llevaban puestos ropas nuevas, bien perfumados y hasta más repuestos, nada que ver a cómo estaban en el pueblo, al igual que su madre que lucía un lindo vestido y no estaba borracha, sino que muy lúcida con la piel radiante.
Julieta abrazó a sus sobrinos examinándolos -¿¿están bien??-
-sí tía, ¡¡aquí es genial!!, hay mucha comida y tenemos amigos-
-¿amigos?-
Los hijos de Guillermo se acercaron
-¿e