Antonio llegó al departamento de Eduardo, golpeo la puerta, pero nadie salió, después insistir varias veces se dio por vencido y se fue -deben estar cenando afuera- se dijo. Abatido llegó a la mansión y se encontró con su madre Estela que lo estaba esperando
-Hijo, Benjamín ya está durmiendo, ven siéntate-
Antonio cansado, triste, sin comer mucho en todo el día y sin ninguna gana de casarse con Paula se sentó al lado de su madre y por primera vez conversaron de madre a hijo.
-Mamá no sé que voy