Llegó el viernes, Antonio apagó su celular para no recibir llamadas de empresarios preguntando por la boda, y se colocó a trabajar con la instrucción de no recibir visitas
-Ángela que nadie me moleste, no estoy para nadie, quiero trabajar tranquilo-
-si don Antonio, no se preocupe-
Estela dejo a cargo a sus empleadas de los detalles de la boda, mientras ella fue donde el sastre que le estaba haciendo el vestido de novia a Paula.
-querida Estela, qué placer verla por aquí- le dijo el sastre
-que