Julián el chofer de la mansión le avisó a Eulogio que lo habían llamado dl bar para ir a buscar a Antonio.
-otra vez- murmuró Eulogio y lo acompañó
Al entrar al bar Antonio estaba sobre la mesa, con muchas botellas, cuando vió a Eulogio dijo -Eulogio ahora sí que la perdí-
-lo sé don Antonio, sé todo lo que ha pasado, pero ahora necesitamos que se recupere y veremos qué hacer- dijo él
Entre Eulogio y Julián se lo llevaron, entraron a la mansión por la puerta de atrás para que Paula no lo viera. Eulogio lo llevó a su antigua habitación que quedaba detrás de las cocinerías, ya que él ahora compartía habitación con Estela
Ahí lo entraron a la ducha y finalmente lo acostaron de lado y lo dejaron descansar
-mañana veremos como poder arreglar esta historia, vamos Julián- dijo Eulogio
Paula desesperada le gritaba a las empleadas -¿dónde está Antonio? ¡él no me puede dejar sola en este estado! ¡¡estoy embarazada!!-
Eulogio desde la cocina sintió los gritos -señorita Paula, don Antonio tuvo qu