Eulogio quedó mirando a Kate nervioso
-¿de qué mujer habla que está embarazada de Antonio?- le preguntó Kate
-Paula- dijo a secas Eulogio
Kate no dijo nada, Benjamín se metió al taxi -vamos mamá-
En el auto Kate estaba callada, había pasado un mes desde aquella noche que Antonio le había confesado que se quedó con Paula -y quizás en su ausencia cuántas veces más se quedaron juntos- pensaba Kate
Al llegar a la casa de Eduardo, la señora María recibió a Benjamín y le mostró su habitación, mientras Kate fue a encerrarse al baño. Allí lloró frente al espejo, sabiendo que ese era el fin de su historia con Antonio, atrás quedaban sus infinitos recuerdo con él en la selva, en la ciudad, con Benjamín y lo peor su niñita que venía en camino no sabría nunca acerca de su padre, porque de lo que estaba segura, es que Paula no la dejaría tranquila si sabía que Antonio tenía otra hija.
Prefirió vivir en paz, tranquila, sin Paula en su vida, lo único que la ataba a Antonio era Benjamín.
Sus lágrimas