Amaneció, una mañana más fría que lo normal, Kate se quedó en cama y pidió desayuno a la habitación, una leche con chocolate caliente y panecillos. Se puso a pensar a dónde se iba a ir, qué iba a hacer, podría volver al Banco, pero ¿dónde se iría a vivir?
Antonio no durmió seguía con el mismo vaso en la mano mirando la ventana, vestido y pensando en Kate y en Paula, sin duda que no iba a dejar de proteger a Kate, -¿se habrá ido con Goleman?... adonde más- pensaba
El teléfono de Kate sonó, era Ed