Antonio no aguantó sus deseos de saber de Kate, salió más temprano de la empresa e hizo guardia en el departamento de Goleman, allí espero hasta que llegaran.
Una hora… dos horas y el auto de Goleman que era idéntico al de él, porque lo copiaba en todo, llegó. Goleman se bajó de su vehículo para abrir la puerta del copiloto, una mujer de pelo negro largo se bajó… no era Kate definitivamente.
-¿cómo es posible?- pensó y buscó una excusa para salir de la duda
Tocó el timbre del departamento, Goleman abrió con la camisa abierta
-¡¿Casablanca?!-
-disculpa, parece que llegué en mal momento- dijo Antonio irónicamente
-tranquilo, Maricel me espera todo lo que quiera-
-¿tu nueva conquista?- preguntó Antonio
-así es, dime ¿a qué se debe el honor de que vengas a verme?-
-tengo que pasarle un documento a Kate- dijo Antonio
-no la he visto, pensé que ya había entrado a trabajar contigo-
-¿conmigo?- dijo sorprendido Antonio
-no te hagas, o solo viniste a burlaste porque finalmente hiciste que renu