Antonio se bajó a comprar la receta rápidamente y volvió al auto donde lo esperaba Kate
-listo, ahora vamos al supermercado ¿o quieres ir a comer algo?-
-no tengo hambre, ya estoy muy gorda, ¡¿no ves?!-
Antonio la quedó mirando -¿estás enojada?-
-no, solo que no quiero comer-
-pero te tienes que alimentar, además es normal y lógico que subas de peso-
-ves, dices que estoy gorda-
Antonio nuevamente se quedó callado -vamos a comer algo ligero si no tienes hambre, pero no puedes estar sin comer-
Kate se quedó callada sin mirarlo, al llegar al restaurante Antonio pidió dos ensaladas y jugo de frutas
-¿quieres que te pida algo más?-
-no- dijo seria Kate
Almorzaron las ensaladas sin decir palabra, Antonio la miraba de reojo -tenemos hora a la nutricionista y de ahí podemos ir al supermercado-
Kate se quedó callada hasta terminar su plato
Llegaron a la nutricionista, Antonio se había encargado de reservar cita, la nutricionista nuevamente peso a Kate y le preguntó acerca de lo que estaba comi