Pasaron dos días, Mónica tenía frío en su ruca, Antonio iba a llevarle las comidas y alimentaba el fuego, luego se iba. Su amiga Otilhia había sido expulsada de la selva y ya no tenía con quien conversar y Arturo ya no iba a verla ni se preocupaba por ella. Sola, aburrida y con frío, salió a buscar más leña, porque la chimenea se la consumió más rápido de lo normal. Ya cargando la leña con mucho esfuerzo, Arturo la vio y corrió a ayudarle
-¿Qué haces? ¿Cómo cargas estos palos tan pesados en tu