Mundo ficciónIniciar sesión—Buenos días, he traído su desayuno —anuncia la habitual mujer y se va sin siquiera poderle contestar.
Me tardo un poco en poder estar firme con los pies en el suelo. Siento algo extraño, y tardo en entender que es el latir de Aquiles, ha llegado.
—Buenos días —su voz manda corriente por mi cuerpo y sin pode







