Esa tarde, los tres fuimos a la casa de Clau a ayudarla a cambiarse, teníamos que hacer de Clau una reina.
— ¿Y si no me cree? — Preguntó Clau mientras Charlie le terminaba de arreglar el vestido, un vestido rojo ceñido al cuerpo, estilo sirena con un escote recto.
— Te creerá, Domenic se cree un dios griego — Le dije.
— Y si que lo es, solo de imaginarme a ese hombre desnudo se me hace agua la boca — Dijo Charlie.
— Clau ya lo ha visto — Le dijo Barbie.
Charlie miró a Clau.
— Y yo que pensaba