Dante me levanta sobre un banco de trabajo de metal, sus manos aferrando mis muslos mientras se coloca entre ellos.
"¿Estás segura de esto?" Su voz es ronca, apenas controlada. "Porque una vez que crucemos esta línea..."
"Estoy segura." Lo jalo hacia mí por su camisa. "Lo he estado desde aquella primera noche en el club."
Su boca choca contra la mía. Exigente. Posesiva. Nada como las caricias cuidadosas de antes.
Esto es crudo.
Desesperado. Real.
Mis dedos se enredan en su cabello mientras sus