Sylvana:
Estoy sentada en la cama de hospital, miro las sábanas blancas que cubren mi cuerpo. Doy un suspiro y escucho a Gianna.
—Sylvana, te quiero… muchísimo y me duele verte así, en este corto tiempo que te conozco me has ayudado tanto, me has hecho… volver a ser feliz. No puedo verte así… —rompe a llorar y yo asiento sin mirarla.
Las horas pasan lento, en mi cabeza hay miles de preguntas.
¿Haberme liado con este hombre trajo la muerte de mi padre?, ¿es Kaleb un peligro para mí?
Ahora entie