Kaleb:
Estoy en mi despacho arreglando una serie de entregas que no se han realizado de la manera correcta, mi móvil suena, es Nico.
—¿Ya vienes en camino? —pregunto y me contesta que si con su frustrante forma relajada.
—En 2 minutos llego —dice antes de terminar la llamada. Reviso de nuevo el registro de las cantidades y parecen correctas.
Veo los balances, no hay ningún problema. Reviso mi reloj y faltan 30 minutos para las 8. Me frustra no saber nada de Sylvana, pero sé que estaría aún más