Sylvana:
—¿Por qué usas un arma? —pregunto mientras él está concentrado en la carretera. Noto como se tensa y sus manos se aferran al volante.
—Por seguridad hermosa, ya te lo he dicho —acaricia con su mano libre mi rodilla y eso hace que mi piel se erice.
—¿Siempre la llevas contigo? —asiente—. ¿Has matado a alguien?
Me mira de reojo y siento que no debí de haber preguntado eso, no estoy segura de querer la respuesta.
—Es mi cumpleaños, ¿Por qué no dejas que yo haga las preguntas? —entrecier