CAPÍTULO. 9. TU LLEGADA.
Stefano tenía una semana de llegar a Roma, estaba en su penthouse emocionalmente destruido, tenía una semana embriagandose y maldiciendo aquella perversa mujer, solamente su amigo Fabrizio Ferrari, su mejor amigo, sabía que está encerrado a lodo y piedra , en su penthouse,
--- Ya, Stefano, no te puedes destruir de esa manera, supéralo, tienes que salir de este encierro.
--- Es fácil decirlo, cuando no es a ti que te han lastimado tan cruel mente, esa mujer mató a mi hijo,
--- Lo se, hermano,