61: La razón de su amor. -2
Me tomo un taxi y no tardo nada en llegar al edificio donde está su departamento.
Toco el timbre que corresponde al suyo.
— Si…
— Soy yo, amor, ábreme —la puerta suena y la empujo para entrar.
Voy hasta su piso y solo llego y él ya está abriendo la puerta.
Está pálido y ojeroso.
— Amor, mírate, te ves mal —lo beso sin importarme nada, soy delicada porque no quiero apretarlo de más.
— Romita, voy a contagiarte —entramos y niego.
— No digas nada, ve a la cama, tú necesitas que te ba