Después de que la reina parte, en el palacio se siente un aura diferente. Aunque a algunos se les dificulte encontrar paz incluso sin la presencia de la imponente reina. Uno de ellos es el mismo príncipe Rodrigo, durante la cena, absolutamente solo en la gran mesa, le cuesta hasta masticar.
Elisa solo ha llorado en todo el día. Él quiso consolarla, pero la verdad es que nadie tiene palabras para hacerla sentir mejor. Él no se siente tampoco mejor. Se siente muy culpable, y comienza a detestars