Mundo ficciónIniciar sesiónEsto eleva el alma de Hernán, borra de su mente sus desgracias, y lo llevan a besar con dulzura los labios de su amada.
—Mi corazón es tuyo, princesa, como jamás lo ha sido de nadie… —le responde, y en medio de otro beso y una última embestida, ambos reciben el clímax de forma arrolladora.Mientras que Elisa y Hernán disfrutan de sus cuerpos abrazados al otro tras una entrega ansiosa, en medio de la sala y el baile, Dolores invita a Pedro a bailar.—¡No, mujer! Ya estoy viejo p






