La luz se filtra por las ventanas del palacio despertando a algunos desdichados y a algunos entusiasmados. Pues el día de la boda entre el príncipe Hans y la princesa Anna ha llegado.
¡Dos príncipes de monarquías millonarias y muy poderosas harán historia!
Daniel, el organizador de bodas, sonríe al ver a la diseñadora Eloisa llegar detrás de su carruaje. Ambos se saludan y los guardias les dan entrada al palacio, en dónde una Emma sonriente desayuna junto a unos invitados de gran relevancia;