Noches Ardientes con Mi Cuñado Parte 3
La habitación estaba vacía.
La cama seguía perfectamente hecha, su bolsa de deporte abierta sobre la silla, algunas prendas tiradas sin cuidado encima. Pero el sonido del agua corriendo atrajo mi mirada hacia la puerta del baño privado, que también estaba ligeramente entreabierta. El vapor salía en hilos perezosos, trayendo el aroma limpio y masculino de su gel de ducha —algo a madera y oscuro que me hizo la boca agua.
Estaba en la ducha.
Desnudo.
El pensa