El perfume de atie anuncia su presencia detrás de mí.
_ ¿Sabías que la iban a despedir? _Su tono es acusatorio, pero sus ojos sangran tristeza.
_ Me acabo de enterar hoy, lo juro.
Me obligo a tragar un bocado de batatas que normalmente devoraría, pero que ahora apenas puedo saborear. Todas las cosas de Rachel ya estaban empaquetadas y desaparecidas cuando llegué a la cabaña. Al parecer, la embarcaron en el primer transbordador, como había exigido Diego.
_ Son una bolsa de pollas _se queja K