_ Hay mucho en juego para mí aquí, Prue. Las cosas son mucho más complicadas de lo que te imaginas _Se inclina más cerca, hasta que su boca está a centímetros de la mía. Tan dolorosamente cerca que un diminuto jadeo escapa de mi boca. No puedo creer que esto esté sucediendo. Esto ya no puede ser mi imaginación o mis ilusiones. O Diego es un hombre cruel, cruel... O se siente atraído por mí. Las palabras están en la punta de mi lengua, una súplica para que deje de torturarme así. Pero reprimo es