Mi pecho se hincha de amor por este hombre, y el raro lado cariñoso que me está mostrando. Casi hace que valga la pena todo lo que pasé esta noche, solo para ver que él es capaz de este tipo de ternura. Diego se mueve y, cerniéndose con cuidado sobre mí para no poner peso en ningún lado, presiona su boca contra mis labios.
_ Nadie, ni Scott, ni nadie más, podría hacer que no te desee _ dice en un tono bajo y uniforme _¿Entiendes eso?
_ Sí.
_ ¿Me crees? _Levanto la mano para pasar la palma po