46. Verdad incierta
—¿¡A dónde vas?! —Julieta lo toma de la muñeca, desesperada—. ¡No! ¡Román! ¡No me dejes sola ahora!
—No lo haré, linda. Pero ahora necesito que te quedes aquí mientras superviso. No se quienes son, si son hombres de Ryan o alguien se ha enterado y le ha dicho a la policía que estamos aquí. Cualquiera que sea la opción, no voy a desprotegerte. Te quedarás en el apartamento y si llegan a este piso te encerrarás en nuestro cuarto y tomarás el arma en el armario, oculta entre la ropa, arriba.
—No d