47. Colapsando por una verdad
Oír las súplicas de Julieta al cerrar la puerta y encerrarla en el departamento ha sido una de las peores cosas que ha hecho en la vida.
Esa sensación desgarradora a la hora de oír cómo le pide que se quede, que no se marche, lo vuelven insensato. Pero al momento de alejarse sin mirar atrás, mantener a Julieta a salvo es su única aspiración. Nadie se atreverá a hacerle daño.
El piso estará clausurado para cualquiera que se atreva a subir hacia ellos porque antes de que se den cuenta ya los ar