GRACE
Me rendí tal y como Monica había predicho. Mis cosas estaban empacadas y listas para irme. Lo único que me quedaba por hacer era despedirme de todos mis seres queridos, pero era más fácil decirlo que hacerlo. Todo el mundo estaba fuera de la casa de la manada. Era muy temprano; todo el mundo parecía que acababa de salir de la cama, lo que tenía sentido porque eran las siete de la mañana de un sábado.
"P*rra, ¿por qué tuviste que salir tan m*lditamente temprano?", refunfuñó Monica, con lo