Capítulo 14
En cuanto los humanos se alejaron de la zona, Kiyan y el resto de lobos entraron en el bar, nuevamente las feromonas cargadas de medio y terror estaban impregnadas en el aire como si fueran un aromatizante que se compró, pero lo que estaba frente a ellos era peor que la última masacre que los lobos de Colmillo blanco habían presenciado, esto era peor. Había lobos cuyos rostros se habían plasmado de terror y habían muerto con esa expresión en su rostro, marcas de garras encajadas en sus cuellos d