Joel, con temor a lo que pueda oír, casi en un susurro, preguntó - ¿Cómo está Renato? Porque yo hoy vi su auto y está destrozado, incendiado, no es más que una pila de chatarra y no se dio cuenta de lo mal que se sentía Soledad ante su descripción.
Perdón, Soledad, no fue mi intención ponerte así.
- No, está bien, Joel, el auto es lo que menos me importa en este momento, solo la vida de Renato y la de mi nieto me preocupan e interesan, nada más.
Llegan al piso de terapia y Joel baja con ellos pa