Aitiana sale feliz de la consulta médica, por suerte todo está bien y puede hacer vida normal, como cualquier futura mamá, con los cuidados necesarios de su estado.
Soledad le marca a Renato, pero el muy necio lo tiene apagado, lo intentan llamar y él duerme sin saber la desesperación que tiene Aitiana por hablar con él.
- Madrina no responde, ya los ojos de ella están aguados y comienzan a salir sus lágrimas.
- Mi amor, tu debes estar tranquila, calmada sino le hace mal al bebé, toda esta angu