Gracias, mi hermanito, mi superhéroe, te amo grandullón, ya te extrañaba, bonito.
- Y yo a ti, muñeca.
- ¿Y a ti cómo te fue?
- A mí, genial, disfrute del lujo y el placer de los ricos, te compre regalos y los mejores son para ti, mi pequeña.
- Gracias, grandullón, te amo - decía con amor y agradecimiento, porque siempre que ella lo necesita, su superhéroe está ahí.
- Bueno, cualquier cosa que necesites, me avisas y ahí estaré y en unos días más te quiero aquí en casa, me oíste, tú debes estar