187. El Yin y el Yan.
Narrado por Abby.
¿Por qué no estaba ni un poco arrepentida de lo que había pasado entre nosotros? ¿Por qué no me desagradaba la idea de repetir? Me di cuenta tan pronto como le observé, allí dormido, a mi lado, mientras yo acariciaba su torso, desnudo.
Él era guapísimo. Tenía el cabello despeinado en aquel momento, las cejas pobladas, su nariz bien perfilada y sus labios apetitosos, me moría por volver a besarle.
¡Oh Por Dios! A mi Dan… Me gustaba.
Sonreí al darme cuenta de ello, quizás eso me