Mundo ficciónIniciar sesión—Dejarnos solos —ordenó Roberto mirando a Damián y a su hermana.
—No —se puso a mi lado Damián.
—No la voy a matar si es lo que te preocupa.
—Tampoco me dejaré matar —Damián me miró.
—Grita, tienes buenos pulmones —asentí y lo vi salir.
Roberto me miró serio cruzado de brazos.
—¿Por qué huiste? —Lo miré ceñuda.
—Es una pregunta muy estúpida por tu parte.







