Izaro junto a Alma habían salido, querían comunicarse con su hermano, y estando el móvil de Alma pinchado no podían hacerlo desde esta casa.
Masen seguía escuchando y viendo cosas, se había encerrado en un armario y allí se había quedado, no salía ni aunque le rogara. Los padres de ella se veían nerviosos, asustados, con lá