OSCURA OBSESIÓN
Capítulo 34
Kira Douglas
Estoy tan estática en la misma posición desde hace alguno segundos, que una de las bailarinas exóticas me ha gritado que me mueva si no quiero que uno de los guardias me pegue un tiro en la parte trasera del bar. Los ojos del magnate me recorren con tanta perversión que se me dificulta pasar saliva. Brinco al sentir unas manos recorrer mis piernas desde abajo y espabilo al ver un vejete manosearme.
—¿Cuánto cuestas, bebé?—me pregunta y las ganas