Dione lo ve mal.
—Porque no saliste de mí, seguiste y eso solo aumento mis ganas.
—Fue tu idea follar ahí, siempre debes terminar lo que empezaste, ¿recuerdas?
Le acaricia la mejilla recordando su regla.
—Además, teníamos tantas ganas que seguimos follando en la casa.
—Que pena con tu padre —Se lamenta.
—No pensé que algo tan atrevido como eso me iba a deja con las ganas de más —bromea y Dione lo mira mal porque ella hablaba en serio.
—No es divertido. —Al principio estaba seria y luego