ADAMO
Mis músculos seguían tensos. Después de que llegue a la locación, me quedé un poco sorprendido, pues no pensé que Caruso iba a hallar un lugar en todo Sicilia para reunirse conmigo.
Y de esa manera fue. El sitio estaba a las afueras de la ciudad, se trataba de un hotel pequeño y nada llamativo, había hallado el lugar correcto para esconderse de la organización Italia.
Mis ojos estudiaron el área. Dos de los hombres de Caruso me empujaron al interior del hotel llevándome a lo que parecía u