IVANNA
Escapar de los guardias de mi padrino, no es lo mío, eso es de Anto, pero las circunstancias lo ameritan. No puedo quedarme sentada y cruzada de brazos mientras posiblemente mi madrina esté en peligro y Demon este arriesgando su vida por mí, no los dejaré solos.
Una vez que bajo del helicóptero, me encamino en dirección al parqueadero, en dónde escuché algunas voces mientras caminaba de regreso a la mansión. Luego de eso ya no se oyó nada, solamente las gotas de lluvia que comenzaron a c