Estoy sentada en el auto, esperando a que me abran la puerta, siguiendo las estrictas órdenes de mi amiga.
—Señora.
Pensé que quien aparecería en la puerta sería Aaron, pero no es uno de los guardaespaldas espaldas de los Scott que me extiende la mano para ayudarme a salir del auto.
—Gracias.
Me dejo ayudar porque debo decir que el vestido que escogió mi amiga es un tanto ajustado y siento que puede reventar en cualquier momento.
Estamos frente al mirador Edge, lo que quiere decir una sola cosa