Por Louise Connelly.
A cuarenta y ocho horas del desastre...
Me desperté feliz después de haber pasado una noche interesante con mi papito, creo que desde que tengo uso de razón está fue la primera vez que hablamos tanto y no me rehuyó.
Eso quiere decir que el plan está funcionando...
Me levanto y voy a mi baño, cepillo mis dientes y hago mis necesidades, soy humana, necesito hacerlo no me vayan a criticar si se los cuento.
Cuando estoy por meterme a la ducha escucho que suena mi teléfono y me