Esta mujer me importaba mucho, al verla desvanecer fue la prueba de que Salomé me gustaba más que para unos meses. Seguía aferrada a mí, lloraba por momentos.
—Gracias.
—¿Por qué?
—Por no dudar de mi padre. ¿Cómo supiste que no era él?
—Varios factores. Donde hubiera sido tu padre, no hubiera permitido que te casaras con Orlando, él no aceptaría que su hija durmiera con alguien que lo había amenazado. Un narco como el que estamos enfrentando va matando, nada le hubiera costado hacerlo desaparec