Jugaba con Gibran en el agua. Se montaba en mis hombros y se lanzaba. Las damas estaban tomando el sol. Lía Luz nos hizo señas para que saliéramos.
—Me toca el medicamento.
—Te la llevas bien con ella. —El niño afirmó—. Me alegra, tu papá está muy ilusionado.
—Lía es linda, la otra no lo era. Y quiero que papá ya no esté solo. —sonreí—. No me molesta que forme una relación.
—¿Y si la relación prospera y se casan, luego tienen otro hijo? No lo digo amigo para que te preocupes, sino para que te v