—Sí, a ella y a sus amigas.
—Conocí a Salomé Carvajal cuando era una niña. Los gemelos jugaron con su hermanito.
—¿Entonces cuidas a la hermana de Javier? —afirmé ante la pregunta de Edric.
—Fui amiga de Amelia Sambrano de Carvajal.
—¿Fuiste amiga de su mamá? —El mundo era muy pequeño.
—Claro. Me dolió mucho ese accidente, pero…
—Antonella. —Mi padre al mirarla negó.
—Todo lo que me puedan decir se los agradeceré, hay mucho misterio en su vida.
—¡La vida es un puto pañuelo! —exclamó mi madre