Me dolía la ceja, esto no le va a gustar a mi Chocolate. Ya los agentes en su mayoría estaban de nuevo de pie y reaccionando. Algo que nos pareció de maravilla. Conforme se iban levantando tomaban un jugo y algo de comida porque reaccionaban y se sentían muy débil. Los primeros ya se encontraban recuperados.
—Gracias por rescatarnos. Es algo inaceptable, los capitanes estarán enojados. —dijo uno—. Nosotros debemos cuidarlas ustedes, no al contrario.
—Para eso estamos. —dije.
—Muchachos, el capi