Los vi salir y me senté al lado de Edric, se tocó el hombro donde tenía la herida de bala que recibió en el atentado. Sonó su celular, al mirar era de su padre. Miró a su mamá y luego a mí.
—Sea lo que sea, sigue siendo tu padre, Edric. Has lo que tu conciencia y corazón te diga. —hizo un gesto de molestia. Cerró los ojos y luego contestó.
—Señor… ¿Cómo supiste que nos encontramos en una clínica?... No es por mí, es por Onely, alguien le entregó unas fotos del estado de salud de su hermano, ah