No iba a quedarme en la ciudad. Luego de dar nuestras declaraciones, mi tío llegó con mis dos hermanos, le pedí que nos llevara al aeropuerto de Palmira. Ahora esperábamos nuestro vuelo.
La madre de Guillermo se quedó histérica, me duele su situación por lo ocurrido; mataron a su hijo, hoy murió un sobrino y para colmo su adorado hijo no le dejó nada. Los abogados le confirmaron mi confesión. Su histeria fue monumental y antes de que pasara a mayores. Le di un ultimato, si se portaba bien segui