Bebía un vaso de whisky, una prostituta me daba placer, pero no lograba concentrarme, la mujer se alejó y la tomé del cabello para que continuara con su trabajo.
—No tiene ganas, señor.
—Continúa, para eso te pagaré y no dejes de hacerlo hasta que me den ganas.
Bebí un largo trago. Los recuerdos de un pasado diferente con ella… El problema fue que no comprendió o entendió que no era hombre de una sola mujer, no puedo estar solo con una, necesito varias. Aunque ella me llenaba bastante, no enten