Llegué a Bogotá y lo primero que hice fue ir por la orden judicial.
—Capitán Yasar, el general ya lo espera.
—Muchas gracias.
Mientras esperaba a que me anunciaran, había llamado a Daniela para que estuviera lista, que en un par de horas iría por ella para hacer una tarea de su hermano. —ingresé al despacho.
—Buenos días, capitán Yasar.
—General. —hice mis respectivos saludos militares por su rango, señaló la silla.
—Ya que viniste aprovecho para mandar contigo toda la información que me pidió