CAPITULO 47
Blair Cooper
Siento como el aire en la habitación se vuelve denso y me resulta difícil llevarlo a mis pulmones. Comienzo a ver puntitos negros cada vez que parpadeo y las paredes se mueven de un lado a otro.
— ¡Debemos ir, Freya! —Jadeo y me sostengo la garganta mientras respiro con mucho esfuerzo; el micrófono que lleva Cara en su mochila ha dejado de funcionar nuevamente y ya no podemos saber qué demonios piensa hacer Tiffany—. ¡Debemos ir a ayudarlos, Freya! ¡Esa mujer está loca,