CAPITULO 48
Ezra Lennox
—Señorita Walsh, le pido por favor que se entregue —dijo la voz cantante del agente Pávlov al entrar al lobby seguido por su equipo, igual de armado que él—. Ya no tiene alternativa y si no quiere que esto se vuelva un escándalo mediático que perjudique a su familia, será mejor que se rinda.
Y efectivamente, afuera del edificio de Tiffany ya comenzaban a llegar los periodistas.
—Vamos, cariño —dije suavemente al jugarme una última carta—. Piensa en tus padres, ellos no m